Claves de optimización de la logística en distribución

By 27 junio, 2018 Artículos No Comments
optimizar la logística en distribución

Logística en Distribución

Cuando pensamos en la planificación de una estrategia de negocio en el sector de la distribución, una de las primeras cosas que tenemos que tener claro es cómo va a estar organizado el sistema de reparto de nuestros productos. La optimización de cada procedimiento de la logística en distribución, determinará la imagen que el cliente reciba de nosotros y será un factor decisivo para su fidelización.

 

¿Qué es la logística en distribución?

En el sector de la distribución, la logística hace referencia a todas las fases y procesos por las que pasa un producto hasta que se le entrega al cliente final. En el caso de la distribución mayorista, normalmente los productos se entregan de manera B2B, de forma que el destinatario es una empresa, la cual tramitará el pedido o modificará el producto en función de las necesidades del cliente final (por ejemplo en el caso de los restaurantes). En retail, la última fase de la logística de distribución es la recepción por parte del usuario de ese producto que ha comprado. La venta se realiza siguiendo el B2C, directamente desde la empresa al cliente y sin intermediarios (salvo cuando se precisa de una empresa de reparto que transporte ese producto al destino del cliente final).

 

Fases de la logística de distribución:

Todo proceso logístico atraviesa 4 etapas clave que, bien gestionadas, hacen que el reparto se complete de forma óptima:

1. Recepción de mercancía → Si esta fase no funciona de manera adecuada, el resto de los procesos tampoco lo harán. Para ser eficientes en la recepción de las mercancías que van llegando a la distribuidora, es vital tener una organización y control de stocks conforme los vamos recibiendo, asegurando que todo el etiquetado y los detalles de fabricación, caducidad y trazabilidad sean correctos.

2. Gestión de almacén → Es vital contar con almacenes individuales completamente ajustados a las necesidades de cada artículo, donde cada grupo esté organizado por ambientes (frío positivo, negativo, seco y temperatura controlada) de forma que haga más fácil el trabajo de inventario. Además de mejorar el mantenimiento de los productos, la correcta gestión de almacén también facilita y aligera la tramitación del pedido que va a ser transportado. Clave para el correcto funcionamiento de la logística en distribución, también será llevar un control total de todo lo que entra y/o sale del almacén.

3. Preparación de pedido → El producto que se va a distribuir deberá contar con datos detallados sobre el cliente al que se le va a entregar para evitar pérdidas e incidencias: nombre y apellidos o empresa, dirección, contacto… Además, la información del producto en cuestión tendrá que estar verificada y asegurarnos de que sea 100% verídica, tanto en materia de producción como de trazabilidad. Por eso es tan importante la tarea de etiquetado en las primeras fases del procedimiento logístico. En este sentido, un sistema de gestión empresarial supone una herramienta excepcional para acelerar el ritmo al que se llevan a cabo las tareas.
Los productos dispuestos para salir a envío tendrán que estar correctamente empaquetados y protegidos. Si el que estamos preparando se trata de un producto frágil, será obligación del distribuidor especificarlo en el embalaje y poner las medidas de seguridad necesarias para que los repartidores no dañen el pedido.

4. Transporte del producto → Con todos los datos que le hacen falta al repartidor para completar su transporte eficazmente, ya está listo para salir a entregar el paquete. A partir de aquí, el guiado hacia el destino del cliente a través de la ruta más rápida, será clave para conseguir una entrega ágil del producto y, en consecuencia, la satisfacción por parte del comprador.

 

Fases de la logística en distribución

Fases principales de la Logística en Distribución

¿Cómo integrar el proceso logístico en distribución?

Para que la logística en distribución sea eficaz es necesario que todas las áreas del negocio estén optimizadas y bien sincronizadas entre sí, ya que esta es la última fase antes de entregar el producto al destinatario final. En la actualidad, ya no vale con tener un buen producto a un buen precio, influyen muchos otros factores que determinan si una empresa es apta para que los compradores consuman o no su producto, y uno de ellos es el nivel de accesibilidad que los clientes puedan tener a él.

Una de las reacciones más comunes a la hora de plantearse la logística en distribución, es verla como un gasto y no como una inversión. Ante esta situación, es recomendable evaluar los pros y contras de destinar una parte del presupuesto global de la empresa a tener un servicio logístico completamente optimizado. No debemos olvidar que este proceso forma parte del marketing: supone una de las 4 “P” del marketing mix: producto, precio, punto de venta (o sea, distribución) y promoción; y por eso es recomendable trabajar la presencia de la marca e introducir nuestro branding de la forma adecuada durante esta etapa.

 

Claves para optimizar la logística en distribución

· Gestión de etiquetado: Muchas veces recibimos mercancía con etiquetado erróneo o incompleto. Por ejemplo, un producto puede contener un EAN-13 que identifica qué producto es pero no nos indica la fecha de caducidad. En este caso necesitamos reetiquetar la mercancía asegurando que el código de barras contenga información sobre la fecha de caducidad y el lote. Para garantizar que todas las etiquetas contengan datos reales sobre la identificación de la partida, es imprescindible contar con un sistema de reetiquetado y que este sea un proceso con autonomía suficiente como para funcionar por sí sólo. Durante esta fase, la implicación de las personas es importante, pero lo que es imprescindible es el uso de una tecnología que permita desarrollar esta acción con la máxima eficacia. Así eliminamos los posibles errores y corroboramos qué información es exacta y cuál no lo es para proceder a su modificación. De esta forma cada producto tendrá datos detallados y completamente reales en su etiqueta.

· Trazabilidad: Un sistema que permita hacer un seguimiento detallado de los productos que distribuimos nos asegura una información veraz. Por eso, es vital tener controladas todas las etapas por las que va pasando el producto: fabricación, compra, transporte, almacenaje, distribución y llegada al destino final. Todos los productos deben salir leídos, verificando que la mercancía es la que el cliente ha pedido y registrando así su retirada del almacén. Con esto aseguramos que la empresa cumpla con las normativas pertinentes, evitamos la pérdida desconocida  y controlamos de manera automática los stocks.

· Recursos logísticos: El usuario tiene a su alcance cada vez más facilidades y es por esto que poco a poco se va volviendo más exigente con las empresas. Así pues, ya no nos resulta sorprendente encontrarnos con tiendas (sobre todo online) que envían sus pedidos en 24 horas, el ejemplo perfecto de esto es Amazon. Una buena selección de los recursos logísticos es lo que dota de capacidad suficiente al negocio de distribución para plantear la entrega en un plazo tan corto y cómodo para los clientes. Por este motivo, los medios de transporte y el sistema de reparto tendrán que escogerse teniendo en cuenta dos prioridades: minimizar al máximo los gastos de envío y reducir en lo posible el tiempo de entrega.

· Digitalización: En todo este proceso, la tecnología es un recurso indispensable. No sólo es necesaria para los sistemas de etiquetado, lectura de códigos de barras o la gestión de almacén. Que la empresa esté completamente informatizada y digitalizada facilita que los trabajadores puedan comprobar la mercancía que hay que cargar en cada vehículo, y resulta una herramienta imprescindible para el guiado de ruta de los repartidores a través de un sistema gps.
Otro elemento cada vez más necesario cuando hablamos de digitalización en un negocio, es la presencia de página web. El ecommerce está a la orden del día, ya no hay distribuidor o retailer que no deba plantearse la creación de una web propia. Es un canal de difusión, y sobretodo de venta, que abre infinitas posibilidades, pudiendo convertirse en la oportunidad que permita la expansión de la empresa más allá de su área de reparto habitual e incluso del territorio nacional.

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